En nuestro mundo, cada segundo se envían aproximadamente 3.248 paquetes, lo que equivale a 280 millones de paquetes cada día. Para el año próximo, 2026, se espera que este volumen se duplique, dado el crecimiento del comercio electrónico, cuyas ventas mundiales superarán los 6’3 billones de euros ya durante este 2025.
Este enorme aumento global que reflejan los datos hace que la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental resulten más importantes que nunca. En este contexto, el embalaje en cartón sellado con precinto de papel engomado se presenta como la solución más ecológica y eficiente. En efecto, los consumidores buscan opciones de compra responsables, se fijan mucho en el embalaje, sus precintos y su sostenibilidad, y prefieren el cartón porque es resistente para la protección de los productos, proporciona buena experiencia de usuario y es además reciclable, para mayor respeto al medio ambiente.
Ventajas y beneficios ambientales del embalaje en cartón y papel engomado
Algunas de las ventajas que reúne esta forma de embalaje son:
- Reduce residuos plásticos
El papel engomado es la alternativa sostenible a las cintas adhesivas de plástico tradicionales. Optando por papel engomado como precinto para las cajas de cartón en embalaje, reducimos considerablemente la cantidad de residuos plásticos generados en distribución. En industrias que manejan grandes volúmenes de embalaje, esto resulta especialmente significativo, puesto que el impacto acumulativo puede ser reducido de forma muy considerable. Y también los costes de embalaje.
2. Monomaterial biodegradable y reciclable
El cartón y el papel engomado comparten los mismos materiales naturales provenientes de la fibra de celulosa, que son biodegradables, reciclables y procedentes de fuentes sostenibles y renovables. Cartón y papel engomado pueden ser reciclados juntos —sin necesidad ni costes de separación— y reutilizados para la fabricación de nuevos productos, cerrando así el ciclo de vida circular del material.
- Menor huella de carbono
La producción de papel engomado requiere menor energía y menos recursos naturales que la fabricación de cintas adhesivas plásticas. Al utilizar materiales reciclables, e incluso parte de fibra reciclada, y procesos más sostenibles, se reduce la huella de carbono asociada al embalaje, promoviendo prácticas empresariales más responsables.
- Fuentes renovables
A diferencia de los materiales plásticos, que se derivan del petróleo, el papel que conforma el cartón y el propio papel engomado provienen de la madera de los árboles y, por tanto, pueden ser regenerados y cosechados de manera sostenible. Las prácticas de gestión forestal respetuosas y responsables garantizan no sólo que los bosques y sus funciones queden protegidos para las generaciones presentes y futuras, sino además el mantenimiento de los ecosistemas, la diversidad biológica, y la fijación de población al territorio.
- No toxicidad
El papel engomado no contiene productos químicos tóxicos, ni adhesivos sintéticos que puedan afectar a la salud humana o al medio ambiente. Cuando se imprime como soporte perfecto para marketing impreso, se hace con tintas al agua sin olores ni toxicidad. Esto lo convierte, tanto para las personas que trabajan en almacenes y áreas de packing de las empresas, como para los consumidores finales que adquieren y reciben los productos y reutilizan sus embalajes, en la opción más segura y confiable.
Precintar las cajas de cartón para embalaje con cinta de papel engomado ofrece numerosas ventajas ecológicas que lo convierten en la opción ideal para las empresas comprometidas con sus clientes y con la sostenibilidad que, cada vez más, se necesita y se requiere. Cartón y papel engomado cumplen estrictamente con el ciclo completo de las R: Reducir, Reutilizar, Reciclar.
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